Cómo vencer el miedo a la soledad • The Mindful Room
Cómo vencer el miedo a la soledad

24 Abr Cómo vencer el miedo a la soledad

El miedo a la soledad es tal vez uno de los miedos más ancestrales que atañen al Ser Humano. Hay quién dice que su verdadero origen proviene de la experiencia de la separación que vivimos al nacer, cuando dejamos de formar parte del Todo y nos percibimos como algo distinto a nuestro origen. Otros, hablan de un miedo que nace en edades muy tempranas, en la infancia, dónde parece que se gestan los patrones y se guardan los “traumas” en el cerebro.

Sea como sea, si hay un miedo, será porque hay que trascenderlo.

Al fin y al cabo, el miedo como tal, no deja de ser una emoción, un núcleo energético condensado que forma parte de nosotros, pero que no es nosotros.

Así que más allá de intentar taparlo buscando siempre mil cosas por hacer, procurando siempre estar rodeados de personas para no sentirnos por dentro o teniendo relaciones dependientes para así no tener que ocuparnos de nuestro mundo interior, tarde o temprano vamos a tener que coger las riendas de nuestra vida y asumir que eso nos pertenece y que si no hacemos algo con él, acabará dominándonos.

Una vida basada en el miedo a la soledad

A mi el miedo a la soledad me dominó. El problema fue que no me di cuenta de me había dominado hasta que ya fue demasiado tarde, y vi las cosas absurdas que hacía por miedo (o más bien, las que no hacía).

Por ejemplo, era incapaz de ir a tomarme un café yo sola. Pensaba “Qué triste, yo sola, allí haciendo un café. La gente me mirará mal, me juzgará.” Realmente era yo quién me juzgaba, y quién me miraba mal a mi misma. Otra cosa que me paralizaba hacer sola era, por ejemplo, ir a cualquier tipo de evento en el que no conociera a nadie. Y como no hablar de las relaciones de pareja. Cuando padeces este tipo de miedo, la pareja pasa a ser una extensión de ti, de la que eres totalmente dependiente porque tienes la falsa idea que suple todas tus carencias y tu sensación de soledad interior.

La gran paradoja es que no te das cuenta que tu, siempre estás contigo mismo. Sólo o acompañado es simplemente una etiqueta para definir una realidad física, pero lo cierto es que puedes estar rodeado de gente y sentirte tremendamente solo, y puedes estar físicamente sólo y sentirte feliz y acompañado de estar contigo mismo.

De nuevo, todo depende ti.

La soledad es tu aliada

La verdad es que la soledad tiene mala prensa, cuando en realidad es un espacio vasto y inmenso, totalmente fértil, del que nace la comprensión profunda hacia quién tu eres en realidad. Te permite ver las luces y las sombras que hay en ti, permite que te enfades y te enamores de ti mismo, y sobretodo permite que te coloques en el centro de tu vida para que finalmente te des cuenta que teniendo una relación sana contigo, jamás llegarás a estar solo.

Creo que también es necesario aclarar que muchas veces se habla de soledad cuando se quiere decir aislamiento. Aislarse implica nuevos miedos, esta vez al rechazo, al abandono, al qué dirá, al sentirse juzgado. Un refugio interior nacido de una incapacidad enorme de mostrarse, por no sentirse vulnerable.

Cómo vencer el miedo a la soledad

Personalmente, no tuve mucho tiempo para decidir cómo quería vencer al miedo. Simplemente, el peor de los escenarios se manifestó en mi vida (huía tanto de él que acabé por atraerlo), y me lo encontré allí, cara a cara.

Experimenté la soledad como tal. Adiós a la pareja, adiós a los amigos de entonces, adiós a costumbres, quehaceres y a todas esas pequeñas cosas que formaban parte de mi vida.

Me quedé yo allí, conmigo misma.

Comparto contigo lo que descubrí:

Atraviesa el miedo y permítete un tiempo de soledad.

Métete de lleno allí, cruza ese banco de niebla del que huyes constantemente, y atrévete a navegar en lo más profundo de ti mismo. Al final de un camino lleno de subidas y bajadas, encontrarás el tesoro perdido.

Ese miedo es pasado, es la reminiscencia de algo que fue pero que ya no está. Permitirte ver cómo se desvanece, es un gran acto de valentía que te recomiendo sí o sí.

Permítete sentirte vulnerable

Nos protegemos constantemente para no sentirnos vulnerables, cuando no nos damos cuenta que reconocer esa vulnerabilidad nos hace más fuertes. Cuando la haces consciente, le pones nombre, cara, la miras a los ojos y sabes por dónde flaquea, es el momento de encontrar la fuerza en la debilidad. Es cuando te vuelves creativo y decides hacer algo con aquello que te hace sentir pequeño.

Conócete desde lo más mundano hasta lo más profundo

Lo mundano

¿Sabes qué te gusta y qué no? ¿Si te pregunto cuál es tu película favorita, tu sitio del mundo favorito, tu canción, tu color, tu comida favorita, sabrías decírmelo?

¿Sabrías decirme qué opinas de cosas tan de nuestro día a día como el feminismo, el veganismo, la sexualidad o el poliamor?

Todas las respuestas serán etiquetas, juicios que hablarán de ti, de tu ego. Pero es que lo necesitas para vivir aquí. Descubrir cuál es tu personaje, conectarte con él y con las herramientas de las que dispones, te darán la seguridad suficiente como para andar por el mundo sabiéndote dueño de tu realidad y de tus circunstancias.

Lo profundo

Puedo asegurarte por experiencia, que uno no empieza a sentirse bien en su piel hasta que no pone de su parte para conocerse y re-conectar con su esencia.

Y para eso están los talleres y los retiros. Espacios centrados en el interior, en el crecimiento y la re-conexión para experimentar la certeza que nunca andas sólo.

Comparte este post si sientes que te ha gustado, que puede ser útil a alguien que está viviendo una situación de miedo a la soledad. Y evidentemente, si quieres comentar, estaré más que encantada de leerte 🙂

 

Photo by Maxim Smith on Unsplash

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