Postureo en redes: ¿Qué hay de real en mostrarse falso? • The Mindful Room
Postureo en redes: ¿Qué hay de real en mostrarse falso?

01 May Postureo en redes: ¿Qué hay de real en mostrarse falso?

Antes de empezar quiero decirte algo importante: a partir de ahora he decidido dirigirme a ti en femenino.

Es una decisión pensada y premeditada, que para nada pretende rechazar a los hombres que forman parte de The Mindful Room, sino más bien, hacer alusión y dirigirme especialmente a esa energía femenina que tienen; que todos los seres humanos tenemos.

Esa energía que habla de la intuición, la creatividad y las emociones; esa energía que se complementa con la razón, la lógica y la estructura de la energía masculina; pero también esa energía que a día de hoy, está emergiendo con mucha fuerza por necesitar equilibrarse y mostrar su presencia, después de mucho tiempo de sometimiento y represión.

El caso de “La Manada”, que ha sacudido esta semana los corazones de millones de personas, me ha hecho pensar en la importancia de dar voz y reconocimiento a la feminidad. Al fin y al cabo, más de la de mitad de las personas que forman esta comunidad de crecimiento personal, son mujeres; y los hombres que forman parte de ella, tienen una bella sensibilidad interior que ha hecho que se den cuenta de su lado más sensible y quieran explorarlo.

Aún así, es posible que se me cuele el género por algún sitio. Te pido “disculpas” de antemano, poco a poco yo misma voy reeducándome en esta afirmación propia hacia mi feminidad más esencial.

Ahora si, el post de la semana 😉


Aquí tienes el post de esta semana en formato podcast, mucho más extenso y próximo. De hecho, puedes seguirme en iVoox también, si lo deseas 😉

Postureo en las redes

Susana, una lectora de The Mindful Room, me comentó en el cuestionario que mandé hace unas semanas, que quería que reflexionásemos sobre la idea de “el “postureo” y la agresividad en las redes sociales en contraposición a ser nosotros mismos reconociendo tanto nuestras cosas buenas como aquello que no nos gusta observar”.

Un auténtico TEMAZO. ¡Gracias Susana por tu aportación!

El poder de las redes en nuestro cerebro

Vivimos alienados, eso no es una novedad. Pero se ha descubierto es el efecto que generan las redes en nuestro cerebro y eso es lo que hace que Twitter, Facebook, Instagram, etc, se conviertan en una droga dura para aquellos que pasan por un momento bajo en sus vidas o tienen una mala gestión emocional.

La interacción de los demás en nuestras redes sociales, genera en nuestro cerebro la segregación de la oxitocina, una de las hormonas de la felicidad.

Poniéndonos en contexto, eso quiere decir que en una sociedad en la que se vive alienado del otro, hay un medio por el que el otro se comunica con nosotros y nos reconoce, hace que nos sintamos importantes, y ese medio no es otro que las redes sociales.

De ahí su adicción.

Lo bueno y lo malo de las redes sociales

Lo bueno de las redes ya lo sabemos. Nos conecta con los demás en cualquier punto del mundo, hace que podamos compartir y sentir que las distancias se hacen más cortas; nos permite vivir vidas que no son las nuestras y ver la diversidad que hay en el mundo más allá de nuestra parcela de vida.

Nos permite hacer un networking a nivel mundial, esto es increíble!

Pero, ¿realmente estamos preparadas para eso?

Si a duras penas somos capaces de gestionar las envidias, las críticas y las emociones fuertes de nuestro alrededor, ¿podemos hacernos cargo de gestionar la diferencia de opiniones, de situaciones vitales como el éxito o de estatus social? ¿Somos tan conscientes como humanidad para que esto sea así?

Lo que yo tengo claro es que hagas lo que hagas, expresas algo sobre ti. Es la paradoja esa de que no puedes no hacer nada, porque no haciendo nada también haces algo. Igual en redes: publicando de todo, hablas sobre ti; y si no publicas pero miras, también habla de ti; y si ni siquiera tienes redes sociales, también habla de ti. De tu mundo, tus valores y tus creencias.

Las redes sociales son una ventana al mundo, que te dan la opción de mostrar una realidad fragmentada sobre quien tu eres de verdad. Y más allá de si esto es bueno o malo (porque esto es lo que es, y mi opinión no sería otra cosa que un cúmulo de creencias más que sumar a las creencias de los miles de millones de seres humanos que hay en la Tierra) y más allá de si debería seguir o no seguir así, lo que sigue siendo inamovible es tu capacidad de decidir respecto a eso que estas percibiendo.

Cómo gestionar el postureo en las redes

La mayor máxima vital es que, aunque es posible que no puedas decidir qué te sucede en la vida, si que puedes decidir cómo te lo tomas. Esto es el verdadero “libre albedrío”.

Si ves algo que te molesta, pregúntate porqué te molesta o qué refleja eso, qué toca de ti que te genera ese malestar. Bajo mi punto de vista, y según lo que yo he vivido, hay dos acciones base que puedes usar para gestionar este postureo.

Porque en realidad, querer gestionar el postureo del otro, es en realidad querer encontrar el modo de que lo falso que el otro cuenta al mundo y lo que expresa, deje de afectarnos. De algún modo nos hace daño y tenemos la necesidad de encontrar la manera de paliar ese dolor, de entenderlo o trascenderlo. Más que nada, porque veo a miles de personas mostrándose postizas a menudo, y me dan igual, pero no me da igual cuando se trata de alguien que me importa.

1. Decide qué quieres hacer y cómo quieres sentirte

Hace un tiempo me colgué de un chico, y aunque al principio parecía que era correspondido, luego resultó que no, que sólo era unidireccional. Y me dolía ver su vida por Instagram y por Facebook, me dolía abrir el móvil y verlo allí, tan pancho y feliz, cuando yo lloraba el desamor.

Entonces decidí eliminarlo de mis redes y dejar de sufrir tontamente.

Eso es a lo que me refiero con decidir. Tal vez sea un buen momento de hacer limpieza de tus contactos, y más allá de plantearte qué pensarán de ti o de saciar tus ansias de cotilleo (que en eso también he caído yo), piensa en ti. ¿Qué te hace bien? ¿Qué te hace mal? ¿Qué te genera ver a este o aquella..? ¡Decide!

Conozco el caso de alguien a quién WhatsApp le generaba mucha ansiedad y se lo quitó. ¿Para qué sufrir cuando puedes no hacerlo con una sencilla acción como dejar de tener la aplicación en tu móvil? Nadie en su sano juicio se plantearía comer algo día tras días sabiendo que eso es dañino; entonces, ¿porqué lo hacemos con la información que consumimos?

2. Coge perspectiva

No es lo mismo ver las cosas en primer plano, que en quinto plano. Cuanta más perspectiva cojas, mayor consciencia de lo que está sucediendo tendrás, vas a poder manejar más información y que tu mapa mental se amplíe.

La perspectiva permite distintas cosas:

  • Valorar con empatía y colocarte en los pies del otro; conectar con las emociones que mueven su realidad.
  • Coger distancia emocional y dejar de tomarte las cosas de manera personal.
  • Cultivar la compasión hacia el otro porque entiendes la carambola de causas y consecuencias que han llevado a ese ser humano querer mostrarse así.
  • Y en definitiva, te permite entender que nadie está alejado de los vaibenes emocionales y vitales, y que la necesidad de postureo suele hablar de una necesidad mucho más honda de amor y aceptación.

La experiencia de la perspectiva es algo que de manera natural sale, cuando se cultiva el arte de estar presente aquí y ahora. Te conviertes en testigo observadora que contempla el juicio que aparece en tu mente, sin identificarse con él.

Por eso creo que es tan importante cultivar el Mindfulness y integrarlo en nuestro día a día, porque la contemplación es el acceso ineludible a la ecuanimidad y la perspectiva necesaria para transitar por la vida de una manera sana y equilibrada.

Este tipo de experiencias son las que se viven en los retiros y los talleres que dinamizo. El próximo fin de semana 25, 26 y 27 de mayo, hay un retiro de Mindfulness, Meditación y Consciencia Plena en Vic, cerca de Barcelona. Si estás interesada, haz clic en el enlace o sobre la imagen, y accede a toda la información necesaria.

Retiro de Mindfulness, Meditación y Consciencia plena

Y eso es todo por hoy, si crees que este post puede ser útil para alguien, no dudes en compartir. Y si quieres comentar, aquí estoy para leerte!!

¡Hasta la semana que viene!

Photo by SHTTEFAN on Unsplash

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2 Comentarios
  • Luis Salinas
    Posted at 08:16h, 03 mayo Responder

    “la necesidad de postureo suele hablar de una necesidad mucho más honda de amor y aceptación”. Es a mi entender, consecuencia del excesivo apego a las cosas y a las personas; las creemos de nuestra propiedad y no podemos soportar que no nos quieran, que no nos acepten. ¡Pero si ni siquiera nos aceptamos a nosotros mismos!.

    • Alba Ferreté
      Posted at 09:15h, 03 mayo Responder

      ¡Tal cual Luis! Yo lo veo igual. Tenemos la tendencia a buscar el amor fuera, y sufrimos mucho hasta que no nos damos cuenta que el amor siempre nace de dentro.

      Yo mantengo la esperanza que poco a poco vayamos dándonos cuenta, de lo contrario pasaremos a vivir vidas 100% virtuales por no mirar hacia dentro :/

      Gracias por pasarte por aquí y comentar Luis, un abrazo hondo!

      Alba.

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