Aprende a absorber lo bueno y aléjate de los pensamientos negativos
Aprende a absorber lo bueno y aléjate de los pensamientos negativos

25 Sep Aprende a absorber lo bueno y aléjate de los pensamientos negativos

Tu mente es amplio y extenso jardín. Lleno de hierbajos y pensamientos negativos, si. Pero también con bellas y coloridas flores innatas que enriquecen tus fortalezas interiores y que te sirven de ancla cuando las vicisitudes del mundo exterior se complican.

Los retos y las vulnerabilidades son parte intrínseca de la vida de cualquier individuo. Así que conocer y fomentar estas fortalezas es de vital importancia para transitar por la existencia con mayor plenitud.

Hoy quiero contarte cómo cuidar tus flores y como plantar de nuevas en tu jardín mental. O lo que es lo mismo; cómo absorber lo bueno que hay en tu vida, y hacerlo crecer de tal manera que no veas siempre lo malo.

Relacionarte con tu mente

Hay principalmente 3 maneras de habitar tu mente: “dejar estar”, “dejar partir” y “dejar entrar”.

Podríamos decir que Mindfulness por si solo, nos habla de los dos primeros. Estados de observación consciente que pretenden fomentar la desidentificación del contenido mental. Pero también es cierto que cuando nuestra mente se encuentra muy atolondrada de pensamientos negativos, la contemplación suele no ser suficiente.

Y ahí entra el “dejar entrar”. Es decir, darte cuenta de lo bueno y hacerlo crecer.

La secuencia natural debería ser:
En primer lugar, permanece con la experiencia. Aunque te produzca dolor; da un paso atrás, observala, acéptala tal cual es. Cuando sientas que es el momento –ya sea en cuestión de minutos, como en cuestión de meses o años– deja que esa experiencia se vaya. Déjala ir, que parta fuera de ti cualquier rasgo de sentimiento negativo o emocionalidad densa. En tercer lugar, al haberte desprendido de lo negativo que traía la experiencia en si, reemplaza esa negatividad por el sentir positivo que te produzca otra sensación, y permanece en ella.

Cerebro y neuroplasticidad

Tu cerebro se esculpe con la experiencia. En todo momento aparecen nuevas sinapsis y se abren nuevos caminos. Pero debes querer que esto sea así.

Si siempre te enfocas en lo malo, tu cerebro siempre verá “lo malo”. Si te enfocas en lo bueno, emergerá en ti nuevos sentimientos y emociones antes desconocidos: descubrirás nuevos recovecos de tu experiencia que antes ni imaginabas.

Así de “fácil”.

Primero, date cuenta. Observa tu jardín. ¿Qué ves? ¿Qué flores necesita tu jardín? ¿Qué hierbajos quieres sacar? ¿Cómo habitas tu mente?

Lo malo es más fuerte que lo bueno

No te mentiré de fácil poco (por eso lo puse entre comillas). Tal como te comentaba en el post sobre la libertad emocional, nuestro cerebro está programado para sobrevivir.

Desarrolló una parcialidad negativa inherente que hace que siempre veamos antes lo malo que lo bueno, que lo malo tenga más peso y que lo bueno pase totalmente desapercibido.

Por eso puedes ser la persona más bondadosa de la Tierra, que si haces algún mal gordo a alguien, todo lo bueno que hiciste dejará de ser importante y lo malo cogerá más importancia.

Otro ejemplo son las noticias. ¿Te has dado cuenta de lo poco que se habla de los pequeños milagros que ocurren cada día? ¿Realmente crees que todo es TAN MALO?

¡Claro que no! Probablemente haya más bien que mal en el mundo, pero el foco se pone en lo malo. ¿Porque? Porque apela directamente a los 3 mecanismos básicos de supervivencia del ego:

  1. Miedo.
  2. Instinto de reproducción.
  3. Protección del territorio.

Eso no está mal en si mismo. Pero somos muy poderosos y somos capaces de abarcar un sinfín de experiencias más elevadas que solo la supervivencia.

La solución: absorber lo bueno

Así que con todo esto de fondo, la solución pasa por absorber lo bueno y mantenerse lo suficiente en esa experiencia para que poco a poco las nuevas sinapsis reprogramen el cerebro. Una y otra vez, una y otra vez.

Hay 4 pasos para absorber lo bueno:

  1. Ten una experiencia positiva (ya sea dándote cuenta de la que ya esté en el ahora o creando una nueva).
  2. Enriquécela.
  3. Imprégnate de ella.
  4. Vincula lo positivo con lo negativo (este último es opcional).

Tal vez lo que más cueste es conectar con esa experiencia positiva, por eso te propongo algunas cosas.

  • Date cuenta de la experiencia positiva que ya forma parte de tu presente:
    • En primer plano de la atención
    • Al fondo de tu consciencia.
  • Crea una experiencia positiva:
    • Encontrando hechos positivos en tu situación actual.
    • Encontrando hechos positivos en sucesos recientes.
    • Encontrando hechos positivos en condiciones crónicas.
    • Encontrando hechos positivos en tus cualidades personales.
    • Encontrando hechos positivos en el pasado.
    • Anticipando hechos positivos para el futuro.
    • Haciendo partícipes de lo bueno a otras personas.
    • Encontrando lo bueno en lo malo.
    • Interesándonos en los demás.
    • Viendo lo bueno en la vida de los demás.
    • Imaginando hechos positivos.
    • Creando nuevos hechos positivos.
    • Evocando directamente una experiencia positiva.
    • Entendiendo la vida como una oportunidad.

Tengo la intención de crear un pequeño curso de 21 días de meditaciones guiadas especialmente diseñadas para adquirir el hábito de absorber lo bueno. Si te interesa, pásate por themindulroom.com/absorbelobueno y suscríbete al formulario que encontrarás. De esta manera sabré si hay interés o no en el tema y podré empezar a generar el curso.

Y si quieres experimentar por ti misma de qué va esto, te recomiendo que escuches la técnica que he creado para ti (también disponible en iTunes, iVoox y Spotify):

¡Tu turno! Dime, ¿Cómo haces tu para trascender los pensamientos negativos? ¿Cuáles son tus recursos internos para no caer siempre en sus manos?

¿Te ha gustado el post? ¡No dudes en compartir! ;)
3 Comentarios
  • JESUS
    Posted at 20:17h, 25 septiembre

    Hola Alba , yo intento normalmente no hacerles caso a los pensamientos negativos o al menos , el menor caso posible

  • Alba Ferreté
    Posted at 11:18h, 30 septiembre

    Hola Jesus,
    tu comentario me ha hecho pensar en este corto 🙂
    Los pensamientos son como las moscas insistentes que alteran nuestra mente. Una vez vas más allá de ellos, la experiencia completa cambia.

    ¡Ya me dirás qué te parece!

  • JESUS
    Posted at 08:56h, 30 octubre

    Ja,ja,ja muy bueno , me ha gustado.Gracias

Deja un comentario