La importancia de poner límites • The Mindful Room
La importancia de poner límites

16 Oct La importancia de poner límites

Poner límites siempre me ha costado horrores. No sé si es porque soy altamente sensible y el decir NO me sabe super mal, pero siento que de algún modo, poner límites o expresar lo que no me gusta puede dar pie a que el otro se vaya y “me abandone”, o que simplemente hiera al otro, idea que me horroriza.

Hace unos días, cenando con unos amigos, salió el tema de los límites. De cuán importante es saber delimitar el espacio personal para “protegerse” de los vampiros emocionales y energéticos que, tal vez sin quererlo y fruto de su propia lucha interior, nos roban la energía y abusan de nosotros.

Así que creo que puede ser interesante compartir contigo lo que he ido reflexionando sobre el tema, porque todavía hoy me encuentro con esta dicotomía interior. Y la verdad, no siempre sé cómo actuar.

Poner límites y el desarrollo personal

A poco que hayas indagado en el mundo del desarrollo personal, ya te habrás dado cuenta de la importancia del no juicio. De hecho, esta es una de las actitudes fundamentales del Mindfulness.

Eso de “a quién juzgue mi camino, le presto mis zapatos” (me encanta la frase).

El otro se muestra como un espejo que, igual que nosotros, tiene su propia guerra interior. Una guerra que no siempre sabe controlar y que es posible que más a menudo de lo que nos gustaría explosiona hacia el exterior en lugar de gestionarse hacia el interior.

Además, seguro que habrás oído ya mil veces, eso de la importancia de ser compasivo (también muy Mindfulness, la verdad). Pero creo que es necesario que seamos sinceras con nosotras mismas y reconozcamos que, aunque sabemos que la energía del amor y la compasión es muy elevada y puede desenredar los nudos más oscuros, no siempre estamos en esa vibración. No siempre podemos tolerar con paz y amor que abusen de nuestra confianza, que nos hablen mal o que nos tomen el pelo.

Ojalá fuera siempre que si, pero no.

Yo siempre acabo preguntándome ¿hasta qué punto tengo que tolerar según qué? ¿dónde termina mi compasión y dónde empieza la sombra del otro? ¿qué si y qué no representa que puedo tolerar?

Cuando me pregunto esto me doy cuenta que no estoy en compasión auténtica. Es una compasión falsa revestida de ego espiritual, nada más. Es entonces cuando es necesario tirar de límites, porque sino la energía baja… ¡y mucho!

Necesidad de aprobación

Todos queremos que nos quieran, sentir que formamos parte de algo. Esa conexión con un grupo o con una persona.

Yo tengo un poco la sensación que es algo muy instintivo para la supervivencia, algo que aprendimos en nuestra época más primigenia para no morir de hambre o ser devoradas por animales salvajes (recuerda que nuestro cerebro está programado para sobrevivir, siempre).

Sea como sea, esta necesidad de aprobación nos lleva a que más a menudo de lo que deberíamos, decimos si cuando queremos decir no, aguantamos situaciones injustas, y nos quedamos en sitios o con personas que nos restan. Pero eso si, “nos sabe mal” y nos sentimos culpables si se no pasa por la cabeza expresar lo que realmente deseamos.

La importancia de poner límites

Yo lo veo así: cuando ponemos límites lo que delimitamos es a nosotras mismas. Es nuestro mundo interior, nuestra energía. Ponemos límites para que no se desparrame hacia fuera, para que no pueda venir otro y la robe sin permiso (y si, tal vez sin querer).

Si no pones límites y siempre das, das, das y das, y en consecuencia no te escuchas, te olvidas de ti y no atiendes a tus necesidades, entonces lo poco que quede van a ser restos insuficientes para enfocarte en hacer de tu vida un espacio bello en el que habitar. Te dejas las migajas.

Y así es IMPOSIBLE ayudar a nadie, aportar desde el amor, dar lo mejor de ti y ser compasiva.

Aprender a poner límites

Quiero compartir contigo lo que yo hago para gestionar mis límites.

Creo sinceramente que cada una tiene que observar lo que mejor le va y aplicarlo. En mi caso, la escucha interior atenta me ha dado respuestas importantes.

Se trata, como siempre, de cultivar eso de “oreja dentro, oreja fuera”.

1. Tú siempre eres lo primero

Sé que te parece egoísta, pero no. Tú eres el centro de tu vida, eres el eje que mueve tu realidad. Si tu no estás, tu vida no existe.

Así que dime, si no estás bien, si no eres feliz, si te sientes cansada y agotada ¿cómo vas a poder ayudar de corazón a alguien?, ¿cómo vas a poder aportar lo mejor de ti?, ¿cómo vas a ser tu mejor versión, eso que tanto anhelas?

¿Lo ves? Es una paradoja. Si estás bien contigo, pero de verdad, no desde el ego, sino desde el corazón, la relación con el otro cambia radicalmente.

2. Date cuenta de qué es importante para ti

Revisa tus creencias, tus valores, aquello que mueve y sustenta tu mundo. Y si sientes que en algún momento se están cruzando lineas rojas, actúa en consecuencia.

Saber qué te mueve te ayudará a saber por dónde estás dispuesta a pasar y por dónde no.

3. Sintoniza con tu voz interior y con tu intuición

Cultiva el arte de escuchar tu interior. La meditación y el Mindfulness son grandes métodos que pueden ayudarte. De lo que se trata es de bajar el ruido de la mente y subir el volumen del corazón.

4. Acepta el rechazo

El rechazo forma parte de la vida. Si alguien de tu entorno se enfada ante tus límites eso habla sobre su sombra, no sobre la tuya. Quién te quiera entenderá la necesidad que tengas de recogerte o de decir no.

Valora qué relaciones son las que deseas en tu vida y desde dónde quieres vivirlas.

5. Aprende a decir NO.

Es complicado, lo sé. Pero también es necesario. Por coherencia interior, por salud mental y física…¡por todo! No se trata de decir que no a todo; se trata de escucharse y si sientes que no a lo que sea, no lo alargues. Exprésalo y sigue.

 

Que estés transitando un camino de transformación personal, que estés cultivando la compasión en tu interior, no quiere decir que debas dejarte tomar el pelo en pos a una supuesta superioridad moral o espiritual. Si sientes que tus límites son traspasados, actúa en coherencia y quiérete por encima de todo.

 

¡Tu turno! Cuéntame, ¿te sucede que personas de tu entorno rebasan tus límites? ¿cómo los gestionas? ¿te has encontrado alguna vez pasando tu los límites de otra persona?

¿Te ha gustado el post? ¡No dudes en compartir! ;)
No hay comentarios

Deja un comentario