Todo lo que siempre te has preguntado sobre la meditación
Todo lo que siempre te has preguntado sobre la meditación

30 Ene Todo lo que siempre te has preguntado sobre la meditación

Una de las creencias profundas que me acompañan y me impulsan al llevar a cabo este proyecto, es el convencimiento y la certeza que cualquier persona, a cualquier edad tiene la capacidad de poner atención en su mundo interno y sanarlo poniéndole la luz de la consciencia, si así lo desea. Y para ello, lo primero que siento que hay que hacer, es desmontar mitos y historias sociales pre-establecidas que nacen del desconocimiento y el miedo, acerca de técnicas que están científicamente demostradas que son muy potentes, como el Mindfulness o la meditación.

Así que el post de hoy he decidido dar respuesta a algunas de las preguntas más comunes que nacen alrededor de la meditación con la esperanza de convencerte y animarte a que tu sumas a la práctica meditativa y te experimentes de un modo totalmente distinto, con más perspectiva sobre ti mismo y sobre tu realidad.

Las 15 preguntas más comunes sobre la meditación

1. ¿Qué es meditar?

Meditar es una práctica contemplativa en la que nos dedicamos a observar y atestiguar principalmente tres cosas:

  1. Todo lo que sucede de la piel hacia fuera, es decir, todo aquello que viene a través de los sentidos como los ruidos exteriores, la temperatura del ambiente, el tacto de nuestro cuerpo con la silla o el cojín, etc.
  2. Todo lo que viene de la piel hacia dentro, como el latir del corazón, los pulmones al hincharse y contraerse, el movimiento de nuestras tipas, etc.
  3. Y finalmente todo lo que atañe a nuestro contenido mental, ya sean emociones, pensamientos o sentimientos. Y ponemos especial atención a cómo se refleja ese contenido en nuestro cuerpo.

Observamos en atención lo que sucede en todos los aspectos de la experiencia humana.

2. ¿Cómo empiezo a meditar?

Para empezar a meditar sitúate en un espacio tranquilo en el que sepas que durante un tiempo nadie te va a molestar.

Prepara tu temporizador al tiempo que desees y pon tu atención en los tres aspectos clave de la meditación:

  • La postura: Colócate con la espalda recta. Si estás en una silla, pon tus piernas paralelas y con los pies apoyados en el suelo. Si estás en un cojín, cruza tus piernas en la postura del loto, del semi-loto o simplemente cruzadas. Pon tus manos encima de las piernas, o si lo deseas adopta el mudra con el que te sientas más cómodo.
  • La respiración: Empieza a respirar lenta y profundamente por la nariz, poniendo tu atención al curso del aire entrando y saliendo de tu cuerpo. Estate atento a los aspectos a observar definidos anteriormente.
  • La actitud: Practica lo que se conoce como mente de principiante; apertura y aceptación a todo lo que venga, sea “bueno” o “malo”. Sin juicio.

Una de las excusas que todos nos contamos cuando queremos empezar a meditar es “no tengo tiempo”. De ser así, te recomiendo este post sobre cómo pasar de tener reloj a tener tiempo. Aprenderás una forma muy pero que muy efectiva de gestionar tu tiempo. ¡Ya no hay excusas”

3. ¿Cómo sé si estoy meditando bien?

Una vez adoptados los aspectos clave de la meditación, es importante tener presente que no hay meditaciones buenas o meditaciones malas. Lo que viene forma parte de la experiencia meditativa y como tal lo integramos como parte de nuestro presente.

“Bueno” o “malo” está sujeto a etiquetas y juicios egoicos que provienen de la mente que juzga y no del testigo que observa.

4. ¿Qué diferencia hay entre el Mindfulness y la meditación?

Mindfulness significa “consciencia plena” o “atención plena” y se trata de un concepto que viene de la mano de su fundador, el Dr. John Kabat Zinn. Lo que hizo fue aplicar las técnicas de la meditación budista a sus pacientes, descubriendo así los enormes beneficios que traía. Despojó a la meditación de todo dogma religioso y lo integró en la sociedad occidental convirtiéndolo en técnicas de atención y presencia en la vida cotidiana.

Es por ello que se dice que el Mindfulness, es la práctica informal, porque se aplica en cualquier momento y cualquier situación. En cambio, la meditación se dice que es la práctica formal, porque requiere de cierto ritual para llevarse a cabo.

5. ¿Es mejor meditar sólo o en grupo?

Aunque la meditación es un acto de interiorización individual, es muy recomendable la meditación en grupo.

Por un lado, porque a nivel energético, el otro amplía y complementa mi propia elevación de energía que se da al meditar.

Por otro lado, se da el condicionamiento positivo a través de un pacto implícito por mantener las reglas de inmovilidad y silencio durante el tiempo que dura la sesión. En pocas palabras, es más difícil auto-boicotearnos cuando meditamos en grupo.

6. ¿Meditar me va a volver un solitario?

A medida que vamos meditando, poco a poco accedemos a una realidad sutil en la que apreciamos la belleza y el significado de las pequeñas cosas que nutren nuestro día a día. Y ello implica a las personas que tenemos a nuestro alrededor.

De modo que meditar, lejos de aislarnos, lo que hace es dar sentido a los vínculos que establecemos dándoles una cualidad más honda y profunda.

7. ¿En qué tengo que pensar cuando medito?

Meditar no trata de pensar nada concreto, si no más bien de observar el corriente de pensamientos que uno tras otro aparece en nuestra consciencia.

Nos situamos en la posición de “neutro observador” y volvemos al ahora una y otra vez si nuestra atención se ha identificado con un pensamiento.

Así que durante la meditación, lo que es importante no es despistarse o no despistarse, si no darse cuenta que uno se ha despistado.

8. ¿Cuáles son los beneficios de la meditación?

Los beneficios de la meditación son muchos y se dividen en beneficios fisiológicos, psicológicos y espirituales. Algunos de ellos son:

  • Mejora del sistema inmunológico.
  • Mejora los dolores de cabeza y las migrañas.
  • Reduce el estrés mediante la liberación de hormonas.
  • Aumenta el nivel de serotonina, una de las hormonas de la felicidad.
  • Desarrolla la capacidad de enfoque y concentración.
  • Aumenta la creatividad.
  • Ayuda a curar el insomnio.
  • Desarrolla la madurez emocional.
  • Aumenta la compasión.
  • Armoniza cuerpo, mente y espíritu.
  • Favorece una mayor aceptación de uno mismo.
  • Desencadena cambios de actitud hacia la vida.

9. ¿Practicar la meditación puede sustituir la psicoterapia?

El trabajo psicoterapéutico conlleva una toma de consciencia y un posterior reenfoque hacia los patrones conflictivos o aspectos sombríos que de algún modo limitan al paciente y que atañen a su personalidad. La meditación por contra, lo que hace es trascender estos pensamientos. De modo que, aunque el meditador pueda llegar a un óptimo enfoque de atención y presencia, puede pasar por alto aspectos de la denominada “sombra” que tengan especial relevancia en el propio desarrollo y bienestar.

Así que lo ideal es la integración de ambos mundos sacando lo mejor de cada uno de ellos.

10. ¿Cuando no es recomendada la meditación?

No está para nada recomendada para personas con procesos psicóticos o intensos desequilibrios psicológicos. Tampoco para personas con enfermedades como la bipolaridad o la esquizofrenia.

11. ¿Es normal sentirse nervioso al meditar?

El silencio y la inmovilidad pueden llevar a estados de inquietud, desconcierto y ansiedad. Esto nace de un estado inconsciente de amenaza, así que su trascendencia pasa por centrar la atención en el ciclo de la respiración, respirando más profundamente si lo sentimos necesario.

Una manera muy efectiva de tranquilizarse es contar 6 segundos en la inspiración, y luego contar otros 6 en la expiración.

12. Me da la sensación que cuando medito tengo más pensamientos, ¿es eso posible?

Lo que sucede es que al meditar tomamos consciencia, mediante la observación, de aquellos pensamientos que están en la mente. Y al principio nos parecen que son muchos.

Durante el día a día, el ruido exterior hace que no les prestemos atención y que en ocasiones dominen nuestra vida.

Es por ello que, cuanto más torbellino mental, mayor necesidad de practicar técnicas contemplativas como la meditación, y lograr así apaciguar el ruido interior y lograr cierta estructura mental.

13. ¿Porqué la mente siempre encuentra alguna excusa para no meditar?

La tendencia del ego es estar siempre insatisfecho. Y para llenar esa insatisfacción basa su existencia en el hacer, hecho que por otro lado, fomenta la sociedad en la que estamos inmersos. El no hacer mediante el silencio y la inmovilidad son percibidos como actos estériles, cuando en realidad es a través de estos que encontramos las mayores respuestas interiores.

De modo que es muy posible que los discursos más frecuentes alrededor de la meditación sean del estilo de “Tengo cosas más importantes que hacer que estar aquí sentado” o “Esto es una pérdida de tiempo” o “Total, por un día que no medite no pasa nada.”

En ese caso, es conveniente recordarse cuáles son sus beneficios, para qué decides practicar la meditación y conectes con esa parte de ti que siente curiosidad hacia esta práctica.

14. ¿Cómo se pone la mente en blanco?

Me atrevería a decir que esta es una de las mayores falsedades que se han difundido sobre la meditación y la que más daño ha hecho. ¿A caso podemos parar el bombeo del corazón? ¡Claro que no!

La mente piensa, igual que el corazón bombea sangre o que los pulmones absorben aire.

Lo que sucede en meditación es que la observación consciente nos ayuda a poner atención en esos espacios entre pensamiento y pensamiento en el que se da el silencio mental, pero eso no significa que cuando hay pensamientos la práctica sea incorrecta.

Meditar es observar y volver al presente, sin más.

15. Hay quien piensa que meditar es propio de sectarios, ¿es esto cierto?

Como práctica, la meditación se basa en la experiencia vivida y no en la teoría a través de doctrinas, creencias y religiones.

Así que no hay la presencia de un ego superior al que adorar, si no más bien pone el foco en uno mismo, ayudando a la interiorización. Existe la presencia de Maestros cuya misión es acompañar a los alumnos en los aspectos básicos de la práctica, aportando la propia experiencia y vivencia, desde la horizontalidad y la humildad.

 

Estas son algunas de las dudas más recurrentes, pero si necesitas más información al respecto, te recomiendo el libro de José María Doria “Meditación Transpersonal. 101 claves de meditación y mindfulness”.

Dicho esto y sabiendo ya los aspectos principales de la práctica meditativa, quiero recordarte algo importante. Podríamos pasarnos horas hablando de lo bueno y lo malo de meditar, pero a meditar se aprende meditando.

Sé que parece una obviedad, pero ¿cuántas veces intentamos racionalizar las experiencias vividas para saber a lo que nos enfrentamos?

¡Deja de pensar cómo será o si podrás o no y ponte a ello!

Ahora te toca a ti 🙂

Cuéntame tu experiencia y tu sentir en la práctica meditativa. ¿Qué sientes? ¿Entras con facilidad o te cuesta? ¿Estás notando sus efectos a corto y largo plazo?

¡Te leo en los comentarios!

 

Aquí tienes el post en versión podcast, por si quieres escucharlo con calma:

 

Photo by Le Minh Phuong on Unsplash

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