Cómo pasar de tener reloj a tener tiempo • The Mindful Room
Cómo pasar de tener reloj a tener tiempo

17 Abr Cómo pasar de tener reloj a tener tiempo

Miguel Ángel Ibáñez

Apasionado de la vida, amante de la Naturaleza y experimentador de hábitos de mejora de desarrollo personal.

Consigue tus objetivos a pesar de tu falta de tiempo, motivación o energía mediante la magia de los mini hábitos.

Miguel de Enciende mi vida es otro de los compañeros que conocí en la formación de blogging con Angel Alegre. Hace un tiempo que nos seguimos la pista, y decidimos que podríamos colaborar.

De hecho, creo que los conocimientos de Miguel pueden ser muy pero que muy útiles en la aplicación de la atención plena: él está super enfocado en los hábitos.

Para mi, uno de los pilares principales en el cambio de vida.

Miguel, que actualmente vive en Dublín, sabe qué quiere decir esto de vivir con estrés, tener malos hábitos de vida y sentir que el tiempo no alcanza para nada. Escribe sobre lo que descubrió en su propia piel, fruto de su experiencia; y su blog es una mina de oro para recoger los inputs necesarios para catalizar el cambio. Pásate por su web y verás lo que te digo

Te dejo con el post que creado para ti. ¡Disfrútalo!

 


 

A veces perdemos la vida corriendo. Nacen, crecen, se reproducen, discuten y mueren. ¡Si no se han enterao!” Victor Kuppers

Una de las cosas más evidentes en nuestra sociedad es que las personas (sobre todo en las grandes ciudades) vamos con prisa.

Yo he sido el primero que toda mi vida he ido rápido a todos los sitios: a comprar el pan un maravilloso día de primavera, a “pillar” el autobús por los pelos (cuando sabía que venía exactamente a esa hora) o a simplemente cruzar un semáforo.

¿De verdad es necesaria tanta rapidez por todo?

Hoy en día ves andar a la gente por la calle y a algunos sólo les verás por la espalda, porque nunca llegarás a su altura. ¡Qué forma de andar!¡Qué velocidad!

Creo que a todos nos vendría bien llevar una camarita, 1 metro por encima de nuestras cabezas, para al final del día ver cómo vamos por la vida: normalmente al límite, “apagando fuegos”, que “no nos da la vida”.

Cada vez que corres, te estresas o eres presa del pánico por tratar de salvar unos minutos, estás descontándotelos de tu vida.

Quiero compartir contigo un fragmento de una brillante entrevista realizada a Mousaa Ag Assarid, nómada tuareg que de adulto vino a Europa a estudiar.

– ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa? 
– Vi correr a la gente por el aeropuerto. ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro… 
– Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja… ¿qué es lo que peor le parece de aquí? 
– Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa… En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

Al igual que lo anterior quizás el siguiente video también te haga reflexionar unos segundos.

Después de más de 1 año experimentando, estudiando, aprendiendo, cambiando y creando hábitos, creo que buena parte de las causas de esas prisas tienen relación con nuestros hábitos y, en consecuencia, padecemos uno de los mayores males del siglo XXI: el síndrome del “no tengo tiempo”.

Cómo ser más dueño de tu tiempo (y de tu vida)

Te presento a continuación la recopilación que he realizado expresamente para ti con los 4 hábitos que seguramente no estás practicando en tu vida y que te hacen ir a la deriva de tus circunstancias y, por consiguiente, con un ritmo caótico y vertiginoso.

1) No gestionas correctamente tus prioridades

La sociedad está llena de gente que no hace nada a toda pastilla.

– Doctor: ¿Qué le sucede?
–Paciente: Que me falta tiempo.
– Doctor: ¿Ah sí? ¿Sus días son de menos de 20 horas?
– Paciente: no, no es eso.
– Doctor: entonces lo que le pasa es que no sabe priorizar lo importante.

Quizás éste sea el mayor de tus problemas.

No se trata de estar muy ocupado, sino de preguntarte sobre qué estás tan ocupado.

Es verdad que hacemos muchas cosas desde las 7 de la mañana hasta las 11 de la noche, pero no es lo mismo hacer cosas que hacer cosas importantes.

Te presento la Matriz de Eisenhower, una maravillosa herramienta para crearte consciencia acerca de qué es lo importante para ti.

 

¿En qué cuadrante estás la mayoría de tu tiempo?

La Matriz de Eisenhower refleja rápida y claramente los 4 tipos de tareas que puedes realizar en tu vida. Te invito a comprobar las tareas que hiciste ayer y las que vas a hacer o ya has hecho hoy.

En una escala de 0 a 10, ¿qué tan importantes son para tu vida?

Ojalá tuviéramos todos un biógrafo personal que va apuntando aquello relevante en nuestras vidas para escribir nuestro futuro relato. Mi pregunta para ti es: ¿cuánto hace que tu biógrafo personal no apunta nada?

Observando a los que me rodean, en España o en Irlanda (donde vivo desde hace más de 5 años), en primavera o otoño, en 2010 o en 2018, los patrones se repiten una y otra vez.

Seguimos emperrados en realizar actividades de los cuadrantes 1 y 4.

En el cuarto cuadrante, encontramos lo no importante y no urgente. Estas actividades no te proporcionan ningún avance en tu vida. Son actos de:

  • Entretenimiento (actividades placenteras –> TV , Facebook, Youtube, Whatsapp…)
  • Trivialidades
  • Trabajo improductivo
Ladrones de tiempo

Las actividades del cuarto cuadrante son además tus principales ladrones de tiempo, que causan múltiples distracciones, interrupciones y dispersión cuando estás realizando cualquier actividad importante.

Entre ellas, te invito a no chequear el correo electrónico más de lo necesario y a no hacerlo en horas claves (nada más levantarte por la mañana o antes de irte a dormir). Cuando revisas tus emails por la mañana temprano desayunas con ellos, te duchas con ellos y vas al trabajo con ellos en la cabeza. Lo mismo ocurre cuando los chequeas antes de ir a dormir: duermes con ellos.

Es el peor de los estados, porque no puedes encargarte de esos asuntos en el momento pero tampoco eres capaz de estar relajado.

Te propongo, a partir de ahora, priorizar tu atención a tu tiempo. Cualquier cosa que hagas, allí donde estés, hazlo con atención plena.

Volviendo a la Matriz anterior, en el primer cuadrante encontramos lo importante y urgente. Estas actividades hay que hacerlas ya, pero no van a marcar tu futuro personal el día de mañana. Ejemplos de esto son:

  • Asuntos de trabajo “de alta urgencia” (incluye algunos emails y llamadas)
  • Deadlines (fechas límite)
  • Presiones de otros (en general)

En general, y dime si no te ha pasado alguna vez, las urgencias en el trabajo no lo son al cabo de un tiempo. De hecho, muchas veces nunca lo han sido, pero te han hecho ver que así eran. Y qué decir de las presiones de los demás.

Nunca priorices a los demás antes que a ti. Acuérdate siempre de lo que dicen en el avión antes de despegar: si viajas con menores de edad, procura respirar primero por tu máscara.

La clave: lo importante no urgente

Lo más importante es que lo más importante tiene que ser lo más importante.

Las actividades del segundo cuadrante son aquellas que marcan la diferencia en tu persona, ya que dependen de ti, no de otros. Son importantes para ti, no para otros.

Son esas actividades que tu biógrafo personal apuntaría en su libreta y que significan un crecimiento en tu persona.

Ejemplos de estas tareas son:

  • Planificación de tu día/semana…
  • Mantenimiento preventivo (descanso)
  • Ocio bien seleccionado (diversión)
  • Crecimiento físico (deporte)
  • Desarrollo mental (lectura, aprendizaje constante, calmar la mente)
  • Crecimiento espiritual (autoconocimiento)

Así, te propongo que priorices SIEMPRE que puedas las actividades importantes y no urgentes. Son las únicas que te harán crecer personalmente, y por tanto, profesionalmente.

Destierra de tu vocabulario “no tengo tiempo”

Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo” Mousaa Ag Assarid

No te mientas constantemente. Tienes el mismo tiempo a lo largo del día que cualquier otro ser humano. Otra historia muy diferente es cómo lo aprovechas y en qué.

Cuando dices “no tengo tiempo” es lo mismo que decir “no tengo vida”.

Tienes tiempo, el problema es que te queda esa sensación de no tenerlo cuando lo utilizas en lo que no es realmente importante para ti.

Gestionando correctamente tus prioridades llegarás al final del día con la sensación de haber hecho lo importante. Y ese arte de dominar tu día y de no ser dominado por las circunstancias te da una paz, tranquilidad y libertad que más de uno quisiera.

No te pido que me creas, te invito a que hagas la prueba.

2) No planificas tu día

Personalmente te puedo prometer que desde que cada mañana planifico mi día (también lo puedes hacer la noche anterior) tengo mucho más control del mismo.

Simplemente porque vas a tiro hecho. Ya has dejado tiempo para descansos, para imprevistos y para realizar las tareas del día.

Aquí es donde te propongo aplicar el punto 1) y poner primero lo primero (¡lo más importante va siempre al inicio del día!).

Antes de empezar el día, pregúntate qué única actividad importante para ti (no para otro) quieres realizar hoy en tu ámbito profesional, cuál en tu ámbito personal y cuál en tus relaciones con los demás (ámbito social).

Y esto, al igual que el punto 1), te dará mayor tranquilidad al final del día y te evitará ir con prisas a los sitios.

¿Por qué? Porque eres líder de tu vida. Conoces qué es lo verdaderamente importante para ti en tu vida y qué prioridades tienes en tu día.

Todo lo demás es añadido, un extra, y si da tiempo a hacerlo, mejor.

Sino, tú has conseguido tu objetivo y mañana será otro día.

3) Quieres hacer demasiadas cosas

El ser humano sobreestima lo que puede hacer en un año, pero subestima lo que puede llegar a hacer en 3 o 5 años.

Pienso que esta frase se puede aplicar también a cada día.

Corrígeme si me equivoco, pero cada día quieres hacer muchas cosas. Y mañana más que hoy. Luego llega la noche, y de nuevo esa sensación de falta de valía, de frustración, de “no tengo tiempo”.

Cuando vas por la vida queriendo hacerlo todo tú sol@, queriendo agradar a todos o queriendo hacer todo perfecto, la realidad te da una buena colleja y te recuerda que eres humano.

De nuevo, céntrate en lo poco importante que hay en tu vida y “hazte fuerte” desde ahí.

4) No vives en el presente

El ahora es el mejor antiestrés que he conocido en la historia.

Pienso que muchas veces nos merecemos una ostia bien dada por parte del presente (imagínatelo como un ser con las manos bien grandes).

Vamos por la calle y estamos continuamente dándole vueltas a lo que nos preocupa, a nuestros planes, a nuestras ideas, a nuestros miedos,…

¿Y lo que te rodea en ese mismo momento? ¿Acaso no tiene importancia? Es lo único que en realidad existe en tu vida.

Me parece humillante pasar cerca de lugares maravillosos y estar pensando en tus cosas. Siente cómo te piden atención. Aunque seas el único en toda la mañana que se fija en ellos, hazlo.

Afloja el ritmo y disfruta de la belleza que te rodea. Aprende a disfrutar de los “diamantes del camino”.

Disfruta de lo que puedes percibir y de esa forma deja tu mente a un lado para que descanse y no genere “ruido de fondo”.

¡Pruébalo cuando salgas a la calle y me cuentas!

Conclusión

Estos hábitos son una forma de prevenir tus prisas, estrés y falta de tiempo. Si los aplicas correctamente verás como disminuyen sensiblemente esos efectos.

Sin embargo, como humanos que somos, soy consciente de que en determinadas ocasiones no podemos controlar efectivamente las circunstancias y nos vemos desbordados.

Es en esas situaciones donde tener el hábito de practicar meditación a diario (como personalmente hago) te servirá para calmar tu mente y te dará claridad de ideas.

Es esa reivindicación de la pausa, del estar a solas con tu mejor amig@: tú mism@.

Al fin y al cabo, todo comienza en tu mente.

Cuando cambias tus pensamientos cambias tus emociones, que cambian tus acciones. ¿Y qué es un hábito? No es más que una acción realizada durante varios días seguidos.

Y como dijo Gandhi, cuida tus hábitos porque se convertirán en tu destino.

Espero que tengas muy en cuenta los 4 hábitos de este artículo y que recuerdes las palabras que un buen día un tuareg formuló sobre nuestra sociedad:

“Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo”

Sus razones tenía.

Sin embargo tú, a partir de hoy, ya sabes cómo pasar de tener reloj a tener tiempo.

 

Muchas gracias por llegar hasta aquí y agradecer a Alba la oportunidad de aportar mi granito de arena a la formación de un mundo más consciente.

 

Photo by Lesly Juarez on Unsplash

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9 Comentarios
  • Pamela
    Posted at 14:32h, 17 abril

    Hola chicos!

    Muy bueno Miguel Ángel, ¡me ha encantado!

    Qué crucial es analizar que es lo realmente urgente y importante en nuestras vidas, me parece algo muy esencial! Si no lo hacemos acabamos apagando fuegos e ir tirando con lo que surge.
    Otra de las claves que me parece fundamental es la de estar presente en todo, tanto en la planificación como en la tarea en si misma, se hace mucho mejor y en menos tiempo, gracias por tan valiosas aportaciones!

    Un abrazoo grande a los dos!

  • enciendemivida
    Posted at 21:09h, 17 abril

    Hola Alba!!

    Muchas gracias de corazón por abrirme las puertas de themindfulroom y poder colaborar con mis experiencias e ideas.
    Me ha encantado la presentación que me has hecho 🙂
    Un fuerte abrazo y deseo que tus lectores puedan nutrirse del artículo!

  • enciendemivida
    Posted at 21:12h, 17 abril

    ¡Pamela! Qué alegría verte por aquí 🙂

    Corroboro tu mención de la importancia de la atención a lo que hacemos y de saber diferenciar aquello urgente de aquello importante.

    Parece que tenemos que ser todos bomberos y estar apagando fuegos cuando no es necesario (ni saludable diría).

    ¡Gracias por comentar y un fuerte abrazo!

  • Alba Ferreté
    Posted at 11:09h, 18 abril

    ¡Hola Pamela!

    Muchas gracias por pasarte por aquí! La verdad es que la gestión de los hábitos y el cultivo de la capacidad de estar presente en la importancia o urgencia de las acciones, es fundamental para una mente enfocada. De lo contrario, vamos todo el día con ese ruido de fondo, sin saber muy bien hacia dónde tirar y con esa sensación tan angustiante de no llegar nunca a ningún sitio.

    Gracias de nuevo por tu aportación, siempre tan valiosa 😉

    Un abrazote!!

  • Alba Ferreté
    Posted at 11:10h, 18 abril

    ¡Hola Miguel!

    Gracias a ti por tan rica información! Estoy convencida que será muy útil y podrán sacarle el provecho necesario.
    Un gran placer colaborar contigo, seguimos en contacto, eh? 😉

    Un abrazo!

  • enciendemivida
    Posted at 19:30h, 18 abril

    Desde luego Alba!!

  • Loli Cadierno
    Posted at 20:09h, 19 abril

    Me ha gustado mucho; por años=experiencia. Ya funciono generalmente en el cuadrante 2 de la Matriz de Eisenhower, y llevo >20 años sin reloj.
    Gracias.

  • Alba Ferreté
    Posted at 08:50h, 20 abril

    ¡Hola Loli! Me alegra que te haya gustado el post de Miguel Ángel 🙂
    La verdad es que es un gusto cuando estás haciendo cosas, o disfrutando y no sabes qué hora es. Pareciera que tiempo se ensancha y se dilata en función de tu gozo; como si te regalaran segundos extra para disfrutar! jeje

    Un hondo abrazo Loli, gracias por pasarte por aquí y comentar.

  • enciendemivida
    Posted at 13:42h, 21 abril

    Muy buenas Loli! Qué bonito ser experimentado y llevar tu vida a ese cuadrante mágico. ¿Qué se siente al decir que llevas 20 años sin reloj? Debe de ser espectacular! Muchas gracias por comentar!!

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