Descubre qué tipo de mentalidad tienes y cómo afecta en tu vida • Alba Ferreté | The Mindful Room
Descubre qué tipo de mentalidad tienes y cómo afecta en tu vida

14 Sep Descubre qué tipo de mentalidad tienes y cómo afecta en tu vida

Esta semana te traigo un descubrimiento bastante revelador que he hecho hace poco.  Creo que es interesante descubrir qué tipo de mentalidad tenemos, cómo afrontamos los desafíos vitales y cómo nos relacionamos con la idea que tenemos de nuestros propios dones o habilidades. En base a ello nos vamos a permitir una serie de experiencias y no otras.

Quiero compartirlo contigo porque creo que puede inspirarte y ayudarte a salir un poco de la historia que te cuentas alrededor de quién eres, de cuáles son tus habilidades e incluso de lo que puedes llegar a conseguir en esta vida. Para que te abras a diferentes posibilidades y no te quedes en ideas preconcebidas. Porque probablemente estas historias que te estés contando tienen más que ver con el miedo a salir de donde estás, que a tus capacidades reales.

Este es un tema que se está estudiando muy a fondo. La doctora Carol Dweck, profesora de la Universidad de Stanford (considerada una de las investigadoras más importantes del mundo en el campo de la personalidad, de la psicología social, la mentalidad y el desarrollo) escribió un libro que te recomiendo mucho, llamado “Mindset, la actitud del éxito”.

 

Tipos de mentalidad: fija o de crecimiento

Según Carol Dweck hay dos tipos de mentalidad principalmente, en función del punto de vista personal sobre el que provenga tu concepto de tus capacidades y habilidades.

Si tú consideras que tu capacidad es innata estás en una mentalidad fija. Las personas que piensan así, consideran que su inteligencia, su personalidad, su carácter es algo inherente a sí mismos y por tanto es estático. Es decir, piensan que es algo que la genética les ha dado y que no se puede cambiar, no como algo que tú te puedas trabajar.

En cambio, cuando consideramos que las capacidades personales son fruto del aprendizaje, del trabajo, de la formación, de la tenacidad, de la intención, entonces se dice que estamos en una mentalidad de crecimiento. Este tipo de mentalidad asume que, a pesar que tú hayas podido venir a este mundo con una serie de herramientas que se te dan especialmente bien, lo cierto es que tu inteligencia, tu personalidad y tu carácter pueden desarrollarse continuamente.

Es decir, que el verdadero potencial que tú tienes ahí detrás almacenado es todavía desconocido. Y que siempre vas a poder superarte a ti mismo. No sabes hasta dónde puedes llegar, porque en todo momento tienes la capacidad de construir tus dones, tus habilidades, por lo que siempre puedes seguir creciendo.

Cuando hablamos de este tema, es importante tener en cuenta que el hecho de que ahora tengas un tipo de mentalidad, no quiere decir que no puedas cambiar a otro tipo de mentalidad.

En una mentalidad el foco se coloca en lo que se me da bien, desde fuera, y en la otra el foco está en lo que yo puedo generar en mí. Para mi esto fue muy revelador. A mí me conecta mucho con el victimismo y la responsabilidad.

O sea, cuando pienso “Yo no soy capaz de esto, porque a mi no se me han dado estos dones y a mi esto no se me da bien…”, lo que estoy haciendo es victimizarme y quitarme la responsabilidad de encima. Estoy teniendo una creencia limitante que hace de mi realidad un espacio un tanto mediocre, en cuanto que estoy escogiendo no desarrollar más habilidades.

Sin embargo, cuando estoy en la mentalidad de crecimiento, estoy asumiendo que puede que haya cosas que no sepa de entrada o que no tenga ciertas habilidades, pero que las puedo aprender. Por lo tanto, estoy en ese espacio de responsabilidad.

Sé que me puedes decir. “Pero no a todo el mundo se le da todo bien”. Es cierto, pero no podemos dejar de lado el enorme poder que tiene nuestro cerebro para aprender cosas nuevas y para desarrollar nuevas habilidades.

Evidentemente, esto tampoco quiere decir que todos tengamos que desarrollarlo todo.

Se trata de valorar qué es lo que yo siento que quiero en este mundo. Y si realmente lo quiero llevar a cabo, voy a invertir en este trabajo, en esta perseverancia, en esta intención para que esto se manifieste. Si parto de la idea de que esto no se me da bien, porque me ha sido dado, me voy a quedar ahí.

Fíjate que todo encaja. Cuando estoy en mentalidad fija me victimizo y cuando estoy en mentalidad de crecimiento me responsabilizo de mi capacidad interna, de mi habilidad y de mis fortalezas.  

Por eso creo que el coaching fue tan revelador en su momento, precisamente porque trabaja con esta mentalidad de crecimiento. Porque a través de unos retos y de trabajar con lo que te limita con unas acciones concretas, pone muy en evidencia esta mentalidad de crecimiento y motiva y ayuda a que estas nuevas avenidas neuronales se lleven a cabo. De esta forma, empiezas a crear una realidad que creías muy lejos y muy imposible, pero pasa a ser una verdad porque has puesto tu mente a tu servicio, ni más ni menos.

Evidentemente, tener un tipo de mentalidad u otro hace que la forma con que tú te relacionas con los demás, con el mundo, con los retos, con las experiencias que aparecen en tu vida sea una o sea otra.

Insisto en la idea de que no es una condena, para nada, se puede cambiar de un tipo de mentalidad a otro, pero lo primero es darse cuenta en qué tipo de mentalidad estás.


Características de estos dos tipos de mentalidad

 

  • Ante los desafíos

Una persona que está en una mentalidad de crecimiento, es una persona que, por definición, se crece ante un desafío porque sabe con certeza que, aunque haya algo que no sepa a día de hoy, si tiene disciplina y perseverancia va a conseguir lo que se proponga por más difícil que sea.

En cambio, las personas que están en mentalidad fija, como sienten que sus dones y habilidades son innatos, piensan que si se unen a un reto y aceptan un desafío pueden fallar. Y, por lo tanto, no son muy propensos a probar cosas distintas, porque creen que es mejor no intentarlo que fracasar. El dicho “más vale malo conocido que bueno por conocer” es de mentalidad fija totalmente.

 

  • Sobre el talento

Una persona que está en mentalidad de crecimiento sabe que el talento no es solamente algo con lo que se nace, sino algo que se hace. Que a través de la práctica y de la constancia se puede llegar a desarrollar un talento.

En cambio, una persona en mentalidad fija, al creer que es algo con lo que se nace, es algo que no se puede cambiar. Entonces, para qué molestarse en desarrollar nuevos talentos. Fíjate que fácil es colocarse uno mismo en una cárcel en la que te condenas con lo que tienes y no te das la posibilidad de desarrollar nada más. 

 

  • Ante las críticas y el fracaso

Una persona en mentalidad de crecimiento valora las críticas porque las ve como posibilidades para mejorar, por lo que no consideran el fracaso algo malo, sino que forma parte del proceso de aprendizaje y un impulso a seguir creciendo.

Sin embargo, una persona en una mentalidad fija, ante una crítica se va a sentir tremendamente ofendida, porque va a colocar su valía en algo que viene de fuera, algo que no puede desarrollar porque forma parte de su identidad intrínseca.

En lugar de tomarlo a su favor, se lo toma como algo muy personal. En vez de decir “ah, mira, si estoy haciendo esto mal, igual puedo aprender más sobre esto, puedo desarrollar nuevas habilidades”, y a partir de ahí transcenderlo y crecer como persona, en una mentalidad fija lo llevamos muy al terreno íntimo de “me están atacando y están poniendo en duda mi valía personal”.

El fracaso para una persona con mentalidad fija es lo peor que le puede pasar porque pone en cuestión su valía como seres humanos, y probablemente si lo experimentan dejen de seguir intentándolo y de apostar por sus sueños, por lo que realmente quieren.

Así, una persona que esté en mentalidad de crecimiento suele ser una persona que consiga grandes logros en la vida y que jamás se de por vencida. Mientras que una persona en mentalidad fija va a sentir a la mínima que no es capaz de asumir grandes metas.

 

¿Cómo se unen estos dos tipos de mentalidad con la práctica de la atención plena?

 

Ten en cuenta que la mayoría de las personas nos hemos encontrado en algún momento de nuestra vida, la mayor parte del tiempo, en una mentalidad fija. Esto tiene mucho que ver con la educación. Por eso nos cuesta tanto salir de nuestra zona de confort, por eso nos sentimos ofendidos cuando alguien cuestiona nuestros puntos de vista. Porque no estamos abiertos al crecimiento, porque en el fondo de la mentalidad fija lo que hay es todo lo que tiene que ver con el miedo a la supervivencia, sobre todo identitaria.

 

Hay una asociación de lo que yo pienso, hago y logro con quién yo soy, con el derecho o el no derecho que tengo a ser reconocido, amado y aceptado.

 

La mentalidad fija bebe de heridas emocionales, de pensamientos rumiantes limitantes, de pautas de comportamiento automáticas en la que hay desatención. Por lo tanto, ya puedes ir viendo la importancia que tiene entrenar a la mente para salir de estos automatismos, para poner luz en aquello que te está limitando. Porque al hacerlo, lo que estás haciendo es cuestionar los pilares fundamentales sobre los que se asienta esta mentalidad fija, que es la que hace que no asumas nuevos retos ni te atrevas a hacer cosas nuevas, a experimentar y que vivas en el miedo.

 

👉 Para ayudarte activamente, abro dos veces al año la formación grupal Sendero Interior, en la que durante 8 semanas trabajamos precisamente todos estos temas: 

  •       El Piloto automático y los pensamientos
  •       Las creencias limitantes
  •       El guión de vida y la exploración del comportamiento
  •       Las emociones y el impacto que tienen en el cuerpo
  •       El papel del estrés y la ansiedad y cómo lo podemos gestionar con la respiración
  •       La comunicación consiente y relaciones asertivas
  •       Habitar un ego sano
  •       La compasión y el testigo observador…

 

Trabajamos de una forma muy holística para que tú empieces a “desidentificarte” de este drama interno que genera tu mente constantemente, para que puedas ir cuestionando estos pensamientos y emociones y trascenderlo en algo que te de paz, por encima de todo, y luego posibilidad de crecimiento.

Este curso grupal justo en breve abre sus puertas. Empezamos el 24 de Septiembre. Así que, si sientes que quieres hacer algo al respecto, es el momento y será un placer acompañarte en el camino.

Si quieres saber más sobre la formación y conocer las experiencias de las personas  que ya han pasado por ahí, haz clic en el enlace que te dejo a continuación.

Sendero Interior

 

🤗 Espero que el artículo de hoy te haya resultado interesante y que la información que contiene te ayude a detectar en qué mentalidad estás actualmente, para poder empezar a corregir estas ideas preconcebidas que tienes sobre tus capacidades y lo que puedes lograr en tu vida.

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